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MISIONEROS DEL AMOR
LLEVANDO
LA DIVINA MISERICORDIA DE DIOS
AL MUNDO ENTERO
A TÍ TE BUSCO,PORQUE ERES MIA / MIO

¡Hola que bueno saber que DIOS AMOR TE TRAJO, SOMOS LOS MISIONEROS DEL AMOR! , Del AMOR más GRANDE & Incomparable mas Dulce más Bello que todo el AMOR de la humanidad toda.
SI SOMOS MISIONEROS DEL AMOR DE LA DIVINA MISERICORDIA DE DIOS
Desde ahora podremos compartir juntos este GRAN AMOR y así juntos dar GLORIA A DIOS POR REGALARNOS EL RESCATE DE NUESTRAS ALMAS POR JESÚS MISERICORDIOSO.
Ten muy en cuenta que este grupo le pertenece a JESÚS y todo lo que puedas brindar a tus hermanos, desde un testimonio, palabras de la Biblia, dar animo escuchar, Es servir a DIOS y dar consuelo y esperanza a todos los hombres.
Por eso desde tu casa, oficina o empleo o estés donde estés utiliza este grupo y todas sus herramientas al máximo para AYUDAR DESDE TUS CAPACIDADES QUE SON INMENSAS Y MARAVILLOSAS A TODOS TUS HERMANOS QUE DIOS PADRE PERMITE QUE ENTREN EN CONTACTO CON VOS.
ES TU DEBER COMO HIJA/O DE DIOS. DESDE YA MUCHAS GRACIAS , FUERZA, CONFIANZA Y AMOR, QUE DIOS ESTA CONTIGO.
MUY BIENVENIDA/O
AL GRUPO MISIONEROS DEL AMOR DIVINA MISERICORDIA ! Gracias por elegirnos Y CUENTA CON NOSOTRAS/ROS Y QUE LAS MÁS BELLAS BENDICIONES LLEGUEN A TI EN ESTE INSTANTE EN NOMBRE DE CRISTO JESÚS Y QUE LA VIRGEN REINA Y MADRE NUESTRA TE CUBRA CON SU MANTO SAGRADO Y TE AMPARE DE TODO PELIGRO Y RUEGUE AL ESPÍRITU SANTO PARA QUE TE CONCEDA LOS DONES NECESARIOS PARA SALIR ADELANTE EN TODO EN LA VIDA. AMEN Y AMEN.
¡¡¡BIENVENIDOS!!!
EL DIVINO CORAZÓN DE JESÚS MISERICORDIOSO PALPITA FUERTE PORQUE TÚ YA ESTÁS AQUÍ.
¿Por qué te confundes y te agitas ante los problemas de la vida?
Déjame al cuidado de todas tus cosas y todo te irá mejor.
Cuando te abandones en Mí, todo se resolverá con tranquilidad según mis designios. No te desesperes, no me dirijas una oración agitada como si quisieras exigirme el cumplimiento de tus deseos.
Cierra los ojos del alma y dime con calma: Jesús EN VOS Confío.
Evita las preocupaciones angustiosas y los pensamientos sobre lo que puede suceder después. No estropees mis planes, queriéndome imponer tus ideas. Déjame ser Dios y actuar en Libertad. Abandónate confiadamente en mí, reposa en mí y deja en mis manos tu futuro.
Dime frecuentemente, Jesús EN VOS Confío.
Lo que más daño te hace es tu razonamiento y tus propias ideas y querer resolver las cosas a tu manera. Cuando me dices: Jesús EN VOS Confío, ¿no será como el paciente que le pide al médico que lo cure, pero le sugiere el modo de hacerlo? Déjate llevar en mis brazos divinos, no tengas miedo. Yo te amo.
Si crees que las cosas empeoran o se complican a pesar de la oración, sigue confiando. Cierra Los ojos del alma y confía. Continúa diciéndome a toda hora, Jesús EN VOS Confío.
Necesito las manos libres para poder obrar. No me ates con tus preocupaciones inútiles.
Satanás quiere eso, agitarte, angustiarte, quitarte la paz.
Confía sólo en mí, reposa en mí, abandónate en mí. Yo hago los milagros en la proporción al abandono y confianza que tienes en mí.
Así que no te preocupes, echa en mí todas tus angustias y duerme tranquilo. Dime siempre, Jesús EN VOS Confío, y verás grandes milagros.
Te lo prometo por mi amor.
JESÚS EN VOS CONFÍO.
testimonio de vida
Del mundo de la fama al mundo de la fe
Actor y cantante Eduardo Verástegui y su conversión
Del mundo de la fama al mundo de la fe
Empezó a trabajar a los 17 años cantando en un grupo que se llamaba “Kairo”. Viajes, discos, videos, telenovelas en México… La fama fue subiendo y cumpliéndose sus “sueños”. Ya sin el grupo siguió cantando como solista. En uno de sus viajes México-E.U. le conoció un director de casting de la “Century Fox” y lo contrató para grabar películas en Hollywood.
Con 28 años y jornadas de estudio de ocho horas al día, a los siete meses aprendió inglés. La maestra, para su sorpresa, resultó ser una católica convencida que sembró en él la inquietud por buscar la verdadera felicidad. “Después de doce años de carrera, de lograr todos esos sueños que pensé me iban a dar la felicidad, de haber llegado de un pueblo chiquito a Hollywood, de hacer una película en inglés, de tener doce managers, publicistas, agentes, abogados, todo tipo de personas trabajando para mí para lanzar el próximo “latin lover, Don Juan, casanova”; y de pronto ¡confundido porque no era feliz! ¡Y claro: mexicano, católico practicante; según yo practicaba porque iba a misa una vez al año y traía un Rosario colgado!” Así narró hace poco el comienzo de su conversión a un grupo de jóvenes que le escuchamos pasmados.
“Si amas tanto a Dios como dices –le dijo la maestra–, traes el Rosario, tienes una Virgen en tu casa, vas a misa una vez al año y crees que lo estás sirviendo, ¿por qué le insultas tanto?; ¿por qué rompes este mandamiento…? Desde ahí empezaron las lágrimas. Tres meses de llorar y llorar. Por la gracia de Dios me di cuenta de que estaba viviendo en una incoherencia total, contradicciones todo el tiempo. Así es que dejé todo: mis manager, mi carrera; fui a hablar con un sacerdote…”
Fue tan fuerte la acción de la gracia de Dios que estuvo a punto de meterse en un seminario. Pero el consejo del sacerdote le impulsó a otra misión: fundar una productora de cine. “Allí donde está la oscuridad, ahí es donde debes estar porque si Dios cerró los ojos ahí necesitamos ser una luz en la oscuridad”, le subrayó el padre.
Para colmo le dio un libro que le cambio la vida (“Roma, dulce hogar”): “Cuando cerré ese libro, hace tres años, empecé a asistir a misa todos los días. Ese libro me ayudó mucho a discernir: o es realmente Dios o no lo es. Y si sí es (que me quedó bien claro por la gracia de Dios que estaba actuando en ese momento) quiero estar ahí en ese momento todos los días del resto de mi vida. Me fui a un retiro como cinco días y ahí fue donde salió la idea de armar “Metanoia films”, porque la palabra metanoia, conversión en griego, era lo que estaba pasando. Dejar todo lo que en un momento pensé que iba a ser la felicidad para seguir a Dios y entregar mi vida completa a Dios, que yo creí que iba a ser en el seminario, como monje de clausura o algo así y Dios me la puso de manera diferente”.
Pero no paró todo ahí. Con la productora lista, contratos jugosos rechazados, dispuesto a promocionar los valores, se empezaron a sentir las pruebas por la falta de dinero: Sabía que Dios lleva a los hombres a las aguas profundas no para ahogarlos sino para limpiarlos pero ¡ya nos andábamos ahogando!
En noviembre de 2004, invitado por el amigo sacerdote, fue a Roma, saludo a Juan Pablo y le presentó “Metanoia films”. Una semana después conoció a Sean, un católico que le compró parte de la compañía y le dio el dinero para hacer la película: “¡Justamente una semana después de haber conocido al Santo Padre! Para nosotros fue un milagro clarísimo”.
Como la temática lo exigía, antes de iniciar el rodaje decidió ir a una clínica de abortos para platicar con alguna chica. “Cuando llegué empecé a ver a estas chavas entrando; niñas de 15 a 23 años, en su mayoría latinas… ¡No pude ni hablar! Obviamente ni decirles “Fíjate que estoy haciendo una película, me gustaría saber el dolor que traes para…” ¡No pude! Se me cerraron los labios y lo único que hice fue observar la gente que estaba fuera tratando de convencerlas con sus panfletos, con todo lo que les estaban platicando”.
Al final terminó hablando con una joven que le había reconocido. Se la llevó a otro sitio, y a platicar y platicar. Le enseñó un video pro vida, le regaló cosas, le habló de la belleza de ser portadora de una vida… Al final la joven se subió al auto de su marido y no aborto.
Tras filmar la película, el esposo de la chica le habla y le pregunta si pueden llamar al niño: “Eduardo”. Verástegui fue al hospital, llevó sacerdote y bautizaron al niño. “Una de las excusas que tenían para abortar era que la niña anterior había salido con los ojitos un poco malos; el segundo hijo les salió con una burbuja en la cabeza y pensaron que el tercero también les iba a salir así y nada, gracias a Dios el tercero fue el que salió físicamente sano. Me quedó muy claro que fue la gracia de Dios y que a uno lo utiliza simplemente como un instrumento, pero ha sido la cosa más bella que he hecho en toda mi vida…”
La idea de esa película es salvar muchas vidas. Que cualquier chica embarazada que quiera abortar y vea la cinta, quede tocada en su corazón y cambie su decisión.
La historia de Eduardo Verástegui es una de esas conversiones que reclaman examen de conciencia y exigen revisión de la propia vida. “¿Si el pudo, por qué yo no?”, se preguntarán muchos. La respuesta estará no en el fácil responder: “¡claro, es que el es famoso y yo no!”, sino en la actitud de correspondencia a la gracia que da Dios, al amor de Dios que es el mismo para todos. Cada uno actúa desde el puesto que le toca. Ninguno es innecesario porque en todo cuerpo tanto vale el corazón como el cerebro, la vista como el tacto. Todo depende del fruto que sepamos dar según el propio papel.
Visita el video testimonial: Eduardo Verástegui descubre que: "Todos estamos llamados a la Santidad"